Como todos sabemos ha llegado la temporada de pesca al curricán costero, en este caso en concreto, lo llamaremos " muy costero ", ya que el mismo se realiza entre los 30 a 10 metros de sonda, muy cerca de la costa y con el mismo disfrutaremos pescando gran cantidad y variedad de peces depredadores o semidepredadores, como la lubina, jureles, espetones, etc....
La confección del mismo es muy sencilla como intentaré de explicar y hacerlos funcionar en el agua es casi de niños pequeños.
Confeccionaremos el mismo empezando desde la popa del barco:
1.- Deberéis poner en la popa del barco unos separadores de 1.50 mts. mas o menos a ambos lados con el fin de que los curricanes no se metan dentro de la estela del motor, es decir que vayan por aguas mansas. los separadores podéis hacerlos de cualquier material, cañas, aluminio, fibra o con el palo de una fregona domestica. en los extremos de cada uno de ellos instalaremos el sistema que queramos para enganchar el curricán, bien una gasa con esmerillón grande, gomas, etc.. lo que os sea mas practico y seguro.
2.- La velocidad del barco entre 2 a 4 nudos.
3.- Fondos a ser posible mixtos, si disponéis de sonda mejor.
4.- Horario de pesca como siempre al amanecer y atardecer.
5.- Estado del mar no importa demasiado en este tipo de curricán, aunque puede influir con algunas especies.
La confección del curricán sería:
Desde los separadores de la popa del barco al profundizador unos 25 mts. de hilo del 60 o 70, que conectaremos al profundizador que creamos conveniente, yo suelo usar uno blanco que creo se llama stip o algo parecido, del profundizador a los artificiales 15 mts de hilo del 27 o 30 de buena calidad y a ser posible con poca memoria.
Artificiales, yo personalmente empleo pin´s minnow de 5 cm. de la casa yo-zuri en toda su variedad de colores y suelo instalarle por delante del mismo una " iscabela" ( pez de silicona con purpurina), como veis es muy sencillo de confeccionar y da unos resultados sorprendentes, vamos de ensueño.
A los artificiales de 5 cm. le cambio la potera de la cola por una del numero 8 o 6 ya que la trae es muy pequeña y para las lubinas no son muy fiables.
Recomendaciones para determinar los colores de los artificiales: como sabes los pin´s minnow de yo-zuri tienen una gama de colores muy diferentes aunque la forma sea la misma y después de muchos años practicando este tipo de curricán he llagado a las siguientes conclusiones: En aguas limpias es decir transparentes los colores mas efectivos son los azules moteados y lilas, con aguas tomadas o turbias colores plateados o moteados en negro.
No deberéis montar curricanes mixtos, es decir uno con artificial y otro con cucharilla, esta última necesita mas velocidad y el artificial no trabajara bien.
Peces mas frecuentes en este sistema de pesca serian: jureles y jurelas, espetones, obladas, palometas y palometones de tamaño mediano, lubinas, dentones de tamaño mediano, arañas, cuidado con estos peces, caballas y estorninos, alachas y golondrinas, lechas, etc...
Os repito que es una pesca de curricán muy entretenida y donde una buena tarde podeis sacar gran cantidad de peces.
Si en vez de artificiales usáis cucharillas deberéis de tener siempre presente, como ya sabéis, la posición del sol para que estas sean efectivas al 100 por 100, pues de lo contrario no trabajaran a pleno rendimiento y eso lo comprobareis cuando otro barco pescando con cucharilla haya pescado mucho mas que vosotros en la misma zona.si queréis mas información para este tipo de curricán me tenéis a vuestra disposición en esta pagina.
viernes, 27 de marzo de 2009
viernes, 6 de marzo de 2009

Un otoño a curricán Ya ha llegado la hora de guardar los aperos del currican y vamos haciendo balance lo que han deparado los últimos tres meses de pesca a esta modalidad.La verdad es que este año le hemos dedicado poco tiempo desde final de verano pero es que las pocas salidas que hemos realizado no han sido del todo exitosas.Este año las llampugas entraron como siempre a final de agosto, pero más pequeñas que de constumbre, piezas de unos 30 cm que daban lástima debido a que su voracidad no les permitía desdeñar ningun señuelo por muy grande o pequeño que fuese. A la par que entraban las llampugas las bacoretas también hicieron acto de presencia capturándose de modo frecuente pero también de pequeño tamaño. En estos momentos unas pequeñas imitaciones de sardina, unas Mattshad American shad de 6cm, se mostraron letales, mucho más que los pequeños pulpitos arrastrados por superficie, que no obstante tampoco se quedaron atrás.Pero claro, viendo el tamañao de las piezas nos dedicamos a la pesca fondeada, esperando al mes de octubre en que las piezas hubiesen alcanzado más entidad para plantearlas como dignas adversarias.Sin embargo, nuestras capturas no han llegado a ser tan abundantes como otros años, pocas piezas y de menos tamaño que otros años en las mismas fechas, algo que contrastaba inexplicablemente con las pesqueras que hemos podido ver en las lonjas. Miles y miles de kilos de bacoretas casi diariamente se podían ver en la lonja de nuestra ciudad, melvas pocas, pero bacoretas de 500 a 700 g una barbaridad.A spining casi no hemos podido tentarlas, solo un par de veces conseguimos acercar al barco un grupo suficientemente numeroso como para practicar unos lances y sacar un par de piezas. De nuevo los pepis y este año como novedad los picoleol de 9 cm se llevaron la palma.Ya entrado el frio de verdad en noviembre, viendo este panorama, solo hemos largado las lineas unas pocas veces con los Fernando Dominguez y algunos rapala en sitios muy concretos que sabemos que son muy “calientes”. Los Fernando Dominguez cuando ya no esperábamos ninguna captura más por el frío, en color caballa se han portado como el año pasado con una buena llampuga y un bonito “despistado” de buen porte. En cuanto a los rapala, el color “butano” se ha portado estupendamente haciendo incluso algún doblete de llampugas medianitas, una en la potera del medio y otra en la de la cola, no os imaginais como tiraba eso. En este sentido, ya tenemos un próximo reto pendiente, enfrentar al rapala butano y a un Fernando Dominguez de ese mismo color que acabamos de adquirir, los resultados los tendreis en cuanto los testemos.Y como en superficie no había gran cosa nos decidimos a realizar algo de currican de fondo probando las imitaciones de sardina Mattshad pero en 6 y 11 cm. Solo realizamos una salida con el de 6 cm capturando un buen puñado de jureles y un pargo de kilo. Este pequeño no pudo resistir tanta pesca, ya habia sido castigado demasiado con algunas llampugas, jureles y el pargito lo acabó de destrozar, sinceramente, nos hemos llevado una grata sorpresa ya que han aguantado muchisimo más de lo que esperábamos.Aunque la mayor sorpresa nos la hemos llevado con el de 11 cm capturando un bonito dentón. Cuando probamos su hermano menor con las bacoretas y llampugas comentábamos que a ver como se iban a portar cuando entrasen las más grandes, pero como os decía, no hubo oportunidad pues grandes hemos visto pocas este año. Cuando vimos el dentón acercarse al barco, nos temimos que el señuelo lo podiamos dar por perdido al tener en mente los destrozos que hacen con los jigs, esperábamos que lo hubiese destrozado, sin embargo, al haber sido engullido totalmente el señuelo quedó intacto. Como decía un amigo, ese señuelo ya está amortizado.Y después de estas cuatro salidas con alguna pieza en condiciones lo demás ha sido muy nefasto, algún espetón cercano a la costa pero muy poca cosa.
viernes, 21 de noviembre de 2008
A pesca da lura desde terra.


A Pesca da lura desde terra conta cada vez con máis adeptos e, debido aos modernos señuelos, consegue boas capturas, alcanzables mesmo para os pescadores menos experimentados.A lura é un molusco que pertence á familia dos cefalópodos, (moluscos de cuncha interna) que, como o seu nome indica -cefa=cabeza, podos=pés-, teñen os pés na cabeza, ou, mellor devandito, os tentáculos, uns apéndices cheos de ventosas cos que apresan e suxeitan ás súas vítimas.Para os que non o descubriron xa, diremos que os cefalópodos son as luras, polbos e sepias, basicamente, e poden ser perseguidos, máis ou menos, coma se de peixes tratásese. Está claro, cos aparellos adecuados, que difiren lixeiramente dos que utilizamos para capturar peixes, pois estes últimos levan anzol.Todos os cefalópodos son voraces depredadores e iso convérteos en presas adecuadas para os pescadores pouco avezados, que se sorprenderán do fácil, divertida e emotiva que pode resultar a súa captura. Podemos perseguilos en todas as nosas costas e durante todo o ano, aínda que o verán é quizais a época máis frutífera e, sobre todo, a máis agradable para a súa pesca.A pesca da lura é apta para pescadores noveis ou expertos.
Aínda que a das luras foi tradicionalmente unha pesca que levaba a cabo en embarcación, nos últimos anos, a evolución dos señuelos e dos materiais conseguiu a posibilidade de perseguilos con éxito desde espigóns, diques, diques, e, en xeral, calquera lugar que garanta unhas cantas brazas de profundidade. E é que, a diferenza da sepia, a lura é un animal "nadador", amante das augas libres e os grandes espazos, polo que non esperaremos atopalo pousado no fondo, ou apostado en oquedades e gretas submarinas, como sería o caso do seu parente.De todos os xeitos, para ambas as especies, podemos utilzar o mesmo montaxe que consiste, basicamente, nun aparello simple provisto dun cebo artificial especial, chamado potera ou guadaña, que consiste nun corpo central de chumbo forrado con fío e rematado nunha coroa de anzois sen agalla; ou ben nun peixe de plástico coloreado terminado na mesma coroa de anzois, tamén sen agalla ou sen morte.Isto é así, porque as luras e sepias só tiran nunha dirección e non se revolven como os peixes, polo que non é necesario o arponcillo ou morte para suxeitalos unha vez cravados.No caso da guadaña de chumbo, o señuelo debe quedar suspendido a un par de brazas do fondo (uns tres metros), e cun intervalo variable -cada minuto máis ou menos- o pescador dará un tironcito á liña, para que o cebo, que colga da sedela, móvase e simule un peixe vivo.
Neste caso necesitaremos valernos dunha cana de máis de cinco metros, para separar no posible o señuelo da parede do espigón ou do cortado desde o que pesquemos.Se no canto da tradicional guadaña de chumbo, utilizamos un dos modernos peixes artificiais para cefalópodos -tamén chamados "pajaritos"-, podemos lanzalo e deixalo que se afunda lentamente, mentres o traemos cara a nós recollendo aos poucos e con intervalos nos que "nadará" libremente.Estes señuelos ofrécennos a posibilidade de ser lanzados á distancia que alcancemos, polo que non necesitaremos unha cana longa, senón máis ben calquera modelo de casting ou similar.A lura ou a sepia, chegado o momento, lánzase con avidez sobre o reclamo e abrázano cos seus tentáculos.Cuando o pescador tire do fío, notará o seu peso e entón procederase, non a cravalo cun suave golpe de boneca coma se tratásese dun peixe, senón simplemente a subilo, mentres o animal, que se despraza mediante un sistema de propulsión a barullo -algo así como os avións a reacción, pero en plan caseiro- tratará de librarse tirando en sentido contrario á nosa presión.Unha vez teñámolo a bordo ou en terra, o pescador coidarase do previsible chorro de tinta que expulsa o animal como mecanismo de defensa e observarase con detemento que o señuelo -a potera- tampouco resultou manchado de tinta. Se é así, haberá que limpalo antes de volvelo a arroxar á auga. Esta pesca é realmente sinxela e o equipo a empregar é, así mesmo, pouco sofisticado e, por suposto, barato. Bastará cunha cana de acción media ou branda, que nos permita lanzar os poucos gramos que pesan os señuelos para lura. Hai xente que engade un pequeno chumbo de perdigón para lanzar máis lonxe, ou para que o señuelo afúndase máis rápido. Tamén podemos montar varios señuelos con hijuelas sobre a liña nai, e separados entre si por unha ou dúas brazas, con obxecto de cubrir máis auga ou de capturar varios á vez. Recórdese que as luras adoitan presentarse en bálamos, polo que teremos ocasión de cravar dúas á vez se somos afortunados e o noso aparello tópase co cardumen. Tamén é recomendable, se utilizamos montaxes múltiples, que os señuelos sexan de distinto tamaño, para poder tentar tanto aos pequenos como aos grandes exemplares, que ás veces conviven nos mesmos lugares.
miércoles, 19 de noviembre de 2008
miércoles, 12 de noviembre de 2008
ROCK-FISHING

Técnicas de pesca: o "rock-fishing"
Como o seu nome indica esta modalidade de pesca mariña desenvólvese sobre as rocas, ou mellor devandito, nun fondo rochoso lanzando desde a costa.
Non é que sexa unha modalidade nova, senón que a progresiva invasión de terminología anglosaxoa, parece dar novo significado ás técnicas tradicionais. De feito, todos os que lanzabamos a fondo nos abruptos cortados da cornixa cantábrica estabamos a practicar rock-fishing. E nós sen decatarnos! Pero en fin, deixando aparte estas anécdotas, digamos terminolóxicas, a sustancia desta modalidade está precisamente en chegar co noso aparello até o hábitat de moitos peixes que denominamos genéricamente "de dique" ou "de roca". Lábridos, espáridos e serránidos están entre as presas máis cobizadas e frecuentes deste tipo de pesca. Pero igualmente habituais, aínda que máis modestas e mesmo desprezadas por moitos, son os góbidos e os blénidos, moi abundantes ambos nas capas máis someras. E dado que existen, como vemos, tantos peixes que viven en fondos rochosos, parece lóxico que os pescadores tratemos de chegar até eles. O problema que se presenta é que este tipo de fondos adoita ser bastante hostil para os aparellos de pesca. Por iso é polo que moitos decántense por empregar aparellos suspendidos, ben con flotador ou a pulso, para evitar as infructuosidades que balizan estes leitos mariños. Pero, polo visto, estas técnicas non serían en puridad "rock-fishing", senón que este termo corresponde en exclusiva ao lanzado a fondo.
Así pois, o equipo é, con lixeiras variacións, o mesmo que empregamos para o surf-casting e outras modalidades de lanzado pesado. Con todo, a diferenza radica no aparello. E aquí é onde se cometen as maiores equivocacións. Isto é así porque, inducidos polo equipo, empregamos á súa vez aparellos moi pesados e montaxes con lastres de entre 150 e 250 g. Ademais, non adoitamos coidar a forma e o deseño destes lastres, concibidos para pescar en fondos arenosos ou fangosos e que, nun leito de rocas, se trabarán sen remedio. Por iso é polo que moita xente abstéñase de pescar en roca pola sinxela razón de que perden demasiados aparellos e, con isto, desaproveite unhas zonas que poden ser moi produtivas.
Así pois, imos indicar cal é o mellor aparello para estes casos: - O chumbo debe ser o máis lixeiro posible que nos permita o equipo. Nos fondos rochosos o peixe ten refuxio e protección, polo que non debemos obsesionarnos por alcanzar longas distancias nin grandes profundidades, especialmente de noite. - O chumbo non debe ter arestas, nin garfios, nin calquera outro elemento de agarre, tan común hoxe nos lastres pesados de surf-casting. - Ademais, existen chumbos suxeitos en estruturas plásticas ou similares que reducen en gran medida o risco de trabarse entre as rocas. - Podemos empregar unha montaxe con dúas ou tres anzois. O risco de engancharse no fondo non é tanto. O que realmente adoita quedar trabado é o chumbo, non os anzois. - é conveniente tamén amarrar o lastre cunha sedela menos resistente que o resto do aparello. Con isto evitaremos, en caso de enganche, perder todo o aparello. Outro tanto cabe dicir dos anzois. Osea, expor un aparello cuxas partes susceptibles de enganche poidan ser despren- O aparello idóneo nunca termina no anzol, é dicir, o chumbo queda por baixo dos anzois e non ao revés. A razón é que, os peixes que viven en fondos de roca atoparán mellor noso cebo suspendido a un par de palmos do leito mariño. Esta distancia, ademais, será útil para que o cebo non quede tapado polas algas ou as infructuosidades do fondo e será moito máis visible e detectable. Unha vez que vimos as particularidades das montaxes de rock-fishing, teriamos que fixarnos nos cebos. Neste apartado, as diferenzas co surf-casting son moito menores. De feito, as carnadas para ambas as modalidades son practicamente intercambiables, á marxe de que un cebo que habita en fondos arenosos funcione mellor aí que sobre un leito rochoso. Sempre debemos procurar que o cebo sexa o máis natural posible, e iso inclúe que o seu hábitat se corresponda co lugar onde lanzamos o aparello.didas sen perder o demais.
Pero na práctica, empréganse as mesmas carnadas, sobre todo tendo en conta que moitas delas son case universais para a pesca mariña. Referímonos ás tiras de lura, ás sardiñas, aos anélidos mariños (especialmente a gusana coreana e a da raia), etc. Agora ben, un cangrejillo vivo, un ermitaño ou mesmo os anacos centrais e máis carnosos dun gran cangrexo, poden depararnos resultados insospeitados pescando nestes fondos de roca.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)